miércoles, 29 de agosto de 2012

Ecce Homo de Borja



Antes de nada no os asustéis. Tranquilos. Estáis en mi blog. Para los profesores el año nuevo comienza en septiembre, con el curso escolar. Así que os invito a volar conmigo, a despegar y soltar lastres y sentir el aire fresco de lo nuevo...
Es inevitable hacer una entrada sobre el Ecce Homo de Borja, ese fresco restaurado por Doña Cecilia del que poco necesitáis que os cuente. El impacto que provoca ver la transformación, lo inocente de la pobre señora que, sencillamente, quería evitar la destrucción total de la obra y, sobre todo, el revuelo mediático que se ha formado, han elevado a fenómeno de masas el asunto "Ecce Mono". Porque no nos engañemos, el Arte hoy día es un asunto muy mediático. Los girasoles de Van Gogh no son su mejor cuadro, pero generó en los 80 un gran revuelo por lo elevado de su precio. La Gioconda no es el mejor cuadro de Leonardo da Vinci, pero sí el más famoso. En parte, sin menospreciar su maestría, por el interés mediático y el revuelo causado en torno a sus misterios: Quién es, su sonrisa, supuesto embarazo... Sirvan estos dos ejemplos para establecer el paralelismo al que quiero llegar: el Arte actual emerge por el poder de los medios, cuando logra salir del gueto de los elegidos y expertos. El Ecce Homo de la señora Cecilia tiene su hueco en el contexto del Arte contemporáneo. Lo demencial de la técnica restauradora no empaña el valor icónico de la imagen creada por Doña Cecilia; su Ecce Homo es ya un icono del siglo XXI, queramos aceptarlo o no. Y si, finalmente, eliminan el trabajo de la señora, lo elevaran a la categoría de mito. La gente acude en masa a la Iglesia a verlo. El profano no sabe ya qué es bueno y qué no. De hecho el (supuesto) entendido a veces no lo sabe, tampoco. Yo mismo, después de mucho ajetreo mental me conformo con descifrar si me gusta o no. Las bondades y méritos para los críticos.

Nacho Vigalondo, en mi opinión, estuvo muy acertado, en Twitter, con sus reflexiones sobre el tema, y voy a compartirlas aquí con vosotros: 

"El Ecce Homo de Cecilia es un accidente mucho más cargado de significados y relevancia que el desconchón original."
"El impulso de Cecilia es mucho más noble y ejemplarizante que el de las personas que estaban dejando morir el cuadro original."
"La obra incompleta de Cecilia tiene un valor completo, y su fama, accidental, es un hecho que representa esta época y este lugar."


Me gustó mucho un tweet de Carlos Langa, con el que cierro esta entrada. En la próxima, muy pronto, os cuento las exposiciones que he visto este verano. Gracias por leerme. ^_*




"La restauración del Ecce Homo de Borja a manos de Cecilia Giménez es insuperable. Vuelven las vanguardias.Queda inaugurado el Cecilianismo."

4 comentarios:

D Marco dijo...

Menuda limpieza has hecho amigo!
En cuanto al Ecce Homo de Cecilia, no puedo decir nada que no hayas dicho tú. Totalmente de acuerdo contigo. Es ya por mérito propio un icono artístico

Chema Lajarín dijo...

Lo he dejao hecho un jaspe, nene!
Ya se habla de conservar las dos pinturas, separarlas y conservar la de Doña Cecilia, se ve que se podría hacer. Esto se les ha ido de las manos y me parece un happening alucinante, jajaja...

Rosa Palo dijo...

De acuerdo con la reflexión, pero si el Cecilianismo es así no quiero ni pensar en el PostCecilianismo o en el Cecilianismo tardío. Besos.

Chema Lajarín dijo...

Bueno, a estas alturas no creo que te puedas sorprender de nada. Es lo que tiene el "todo vale" que, al final, vale todo, jejeje. Besos mademoiselle...