sábado, 18 de noviembre de 2017

Afrotiras #7

Hoy seguimos con los guiños al cómic, pero no creo que vaya a ser algo habitual, habrá guiños pero la base será las peripecias de una abuela marchosa. ^_*


sábado, 4 de noviembre de 2017

sábado, 28 de octubre de 2017

Afrotiras #4

Aquí tenéis la cuarta entrega de las Afrotiras, cogiendo ritmo y definiendo el universo en el que se mueve Afronia, la identidad secreta de la Afroyaya... ^_*


domingo, 22 de octubre de 2017

Ilustrador, pintor o narrador.

Hola de nuevo. Hace tiempo que no escribo una disertación de aquellas que hacía en la etiqueta "Hablemos de Arte", y creo que es un buen momento para hacerlo, después de ver en Facebook una publicación del gran Javi Rodríguez sobre el oficio de hacer cómics. Su comentario es el siguiente:

Dear Facebook, ya que me lo preguntas estoy pensando que hay que motivar a la gente para que dibuje mucho. Al igual que la práctica de la música todo el mundo debería dibujar algo al día. Es bueno.

Creo que las redes sociales son un estímulo fantástico y la cantidad de dibujos que veo por aquí a diario es abrumadora. Muchísima calidad y propuestas estimulantes que invitan a dibujar a otros.

Pero no nos volvamos locos. Hacer cómics es otra cosa. El dibujo es una parte importante de una historieta pero desde luego no es el todo. Es más, un cómic es cómic por lo que no está dibujado, por lo que omites. Es un lenguaje. Al igual que cualquier otro se vale de herramientas como las palabras, las notas musicales y, claro, los dibujos.

El problema es que para ser un buen creador de cómics no es necesario dibujar bien. Igual que no necesitas tener una caligrafía estupenda para escribir un relato o saber más de dos acordes para hacer una canción. Esto hace que los más habilidosos se lleven las manos a la cabeza, pero es así, las emociones ante una obra van por donde van y hay hueco para todas las propuestas. No sólo para la más técnica. Pensar también es acción. No todo es repasar líneas.

Por eso es interesante dibujar poco y leer mucho llegado a un punto. Trabajar con el espacio en blanco. El espacio entre las viñetas. Ahí reside el lenguaje. Ahí están los lectores.


No puedo estar más de acuerdo. Hacer cómics es otra cosa. Ni que decir tiene que todo lo que voy a exponer a continuación es una opinión mía, personal y subjetiva, que no pretende sentar cátedra ni ser más iluminado que nadie. Simplemente voy a explicar lo que es para mí un narrador o artista de cómics.

Para ello voy a mostrar dos líneas de trabajo. Para empezar, de un lado, veo una que puede ser la de Vicente Segrelles, el gran artista y maestro de la serie El Mercenario:


Y en su mismo equipo, el inmenso ilustrador Alessandro Barbucci, el artista de Sky Doll:

Este equipo sería para mí el de los pintores/ilustradores (luego entro en materia). De otro lado, en otro equipo veo, por ejemplo, a Christophe Blain:


O, también y para igualar a dos, a Jack Kirby:


Este grupo sería, para mí, el de los narradores. Pintores versus narradores.

Los pintores son aquellos artistas que se aproximan a una concepción del cómic más cercana a la pintura, la ilustración o, porqué no, al cine. Son aquellos que eluden el uso de elementos propios del cómic (tipo onomatopeyas, símbolos cinéticos metáforas visuales, etc.) y le dan un tratamiento más realista. David Lloyd (tuve la suerte de estar en una charla suya en la Biblioteca Regional de Murcia) nos decía que en V de Vendetta había prescindido de onomatopeyas para "dar mayor realismo a la historia". 
Los narradores serían aquellos que sacrifican todo o casi todo en la búsqueda de una mayor secuencialidad y/o expresividad tebeística en sus dibujos. Mucha línea cinética, fondos limpios para favorecer el impacto de los personajes (Frank Miller lo hacía mucho en su madurez), rayitas expresivas para señalar impactos, onomatopeyas chirriantes, etc...

Para mí, la realización de un cómic es un proceso de narrar y expresar el argumento mediante dibujos secuenciales y personales(sobre todo si eres autor completo). Como dice Javi Rodríguez trabajar con el espacio en blanco, como los músicos con los silencios. Creo que esa concepción, más teatral (como hacía Will Eisner, que algunas de sus historias parecen iluminadas encima de un escenario, con fondos irreales o lejanamente bosquejados) de la historia revierte en una mayor expresividad, fluidez y ganas de leerlo por parte del lector. El dibujante pintor muchas veces realiza unas ilustraciones muy bonitas e impresionantes pero con escasa capacidad narrativa. O, como en el caso de Barbucci, páginas maravillosamente ilustradas, soberbias diría yo, pero con menor capacidad de enganche para leer todo el libro. De eso hablaba hace poco con el artista de Marvel Daniel Acuña; recuerdo su primera obra para Francia: Claus y Simón, Artistas de la Evasión, cómo se hojea con fascinación, pero como empacha narrativamente. Es como si te encantase el pastel de chocolate y tuvieras que comerte de una sentada la tarta entera (me acuerdo del compañero gordito de Matilda, ahora). Sé que puedo decir esto porque Daniel ahora hace un dibujo soberbio y secuencial, eliminando elementos de lucimiento (lógicos por otro lado cuando estás empezando y quieres mostrar todo tu potencial) y también porque es un gran amigo y el mejor artista de superhéroes del momento, en mi opinión.

En conclusión, no me parece mal ningún enfoque, pero puedo asegurar que disfruto más y me apetece más leer un cómic fresco y narrativamente ligero, en el que fluye el dibujo a la par que la lectura de los textos, que aquellos abigarrados de ilustraciones barrocas y preciosistas que componen páginas soberbias, pero narrativamente escasas. Y ya dejaríamos para otro momento aquellos cómics que abusan de los bocadillos abigarrados llenos de textos, ¡esos sí que son imposibles para mí!

Ser pintor o ilustrador no tiene nada que ver con ser autor de cómics. Tenemos ejemplos soberbios de narradores que te enganchan con dibujos discretos, como Lewis Trondheim, Calpurnio, Juanjo Sáez, Sandra Uve o el maravilloso Riad Sattouf...

En definitiva, una opinión... ¿Cómo lo veis? ^_*

sábado, 21 de octubre de 2017

Afrotiras #3

Hoy os dejo la tercera tira de la Afroyaya, el webcómic que complementa la serie regular. Podéis verlas semanalmente aquí y en todas las redes sociales de la superabuela murciana (Twitter, Facebook e Instagram). ^_*


viernes, 13 de octubre de 2017

Afrotiras #2

Hoy os traigo la segunda tira de la serie; como os comenté, voy a intentar que sea de salida semanal. En la de hoy os muestro la peor pesadilla de una abuela, jejeje. ^_*



miércoles, 11 de octubre de 2017

Afrotiras



Estos días estoy empezado un nuevo proyecto en las redes sociales de la Afroyaya (Twitter, Facebook e Instagram) que he llamado las Afrotiras. Voy a lanzar una nueva cada semana contando las aventuras de esta superabuela murciana, pero desde otro enfoque. Si bien los cómics tratan de su actividad superheroica, bailando contra el crimen, las Afrotiras nos contarán los entresijos de su vida privada: en casa con la bata, los nietos, las amigas... Voy a intentar que sea complementario a su vida pública, que cuento en el primer cómic de la Afroyaya y en el segundo que estoy empezando a preparar. Espero que os guste. Saludos. ^_*

domingo, 24 de septiembre de 2017

Los hombres de otoño


Hoy voy a hablar de algo que no es mío. No es cierta del todo esa frase, pues lo que hace Pedro Gambi es un poco mío, como persona cercana e íntima que es en mi vida. El próximo 6 de octubre se presenta su primera novela gráfica "Los Hombres de Otoño", un trabajo de experimentación formal y emocional que he tenido la suerte de maquetar. Pedro ha dedicado un año a componer esta historia de tinte autobiográfico y personal pero con potencial de universalidad. Lo que Pedro cuenta es algo que todos deberíamos vivir en algún momento de nuestra vida: la atracción magnética del Amor. Un viaje que comenzó en Internet y que aterriza en nosotros este otoño. El libro es un cuento ilustrado, un catálogo de hermosas acuarelas donde Pedro suelta su verbo onírico y su pincel mágico para transportarnos al lugar más difícil de llegar: su mente, su alma y su corazón. Porque lo que consigue en su estreno como autor no está al alcance de cualquiera; el autor transmite sus emociones como si fuera fácil, como si racionalizar lo irracional fuese sencillo. Nos deja frases maravillosas, frases sencillas que nos hablan de su forma de entender la vida, su concepto costarricense de la Pura Vida. Pedro consigue llegar al lector porque no se guarda nada, no tiene rubor en mostrar quién es en esencia, lo que es el secreto de las grandes obras: la desnudez del alma. En el apartado gráfico Pedro se muestra como un pintor experimentado. Su dibujo sencillo se viste de colores vivos y serpenteantes, manejando la acuarela con la soltura de un niño pequeño, con la magia que da no entender de corsés ni de reglas de "no te salgas de la línea". Ese niño que, como decía Picasso, es muy difícil de recuperar: "En aprender a pintar como los pintores del Renacimiento tardé unos años; pintar como los niños me llevó toda la vida".



Estoy muy orgulloso de Pedro, un amigo y un hermano de los que te trae la vida sin necesidad genética. Un artista que se mueve en el cómic emocional como Aitor Saraiba, Sandra Uve o Juanjo Sáez, sin envidiar nada a nadie, pues me sorprende volver a leer su libro y encontrar una nueva historia cada vez que me sumerjo. Enhorabuena jipi. Muy grande. ^_*