
lunes, 29 de junio de 2009
Vehículos sostenibles

jueves, 18 de junio de 2009
Pa la palanca
sábado, 30 de mayo de 2009
Dándole a la maquinaria
La autoestética: en este grupo incluiríamos aquellos artistas que hacen arte para sí mismos, por el placer epicúreo del crear. Es un Aarte que no se molesta en dar explicaciones, que no siente necesidad de justificarse y que no le preocupa el populacho. Su círculo es reducido y se recrean en ello, son marginales más allá de toda justificación. Su arte es goce visual y hacen metapintura, creando autorreferencias: la pintura habla de sí misma. Un ejemplo de ello son los expresionistas abstractos como Willem de Kooning:

La artesana: estos artistas buscan el dominio de la técnica. El contenido al servicio del continente. Buscan captar la luz, la textura de las cosas, el alma expresada a través de su representación fidedigna. Son muy apreciados por el ciudadano de a pie, porque entienden lo que ven y valoran las arduas horas de trabajo del pintor. La maestría de las pinceladas que se someten a un modelo real y representan asombrosamente lo representado. Un ejemplo actual podría ser Antonio López:

La moralizante: Podríamos hablar aquí de artistas a los que les preocupa el mensaje a transmitir por encima de la forma de hacerlo. Pueden ser artistas que buscan la denuncia social o poner sobre la mesa un tema que les preocupa y quieren que sea motivo de debate. Su máxima aspiración es dejar un mensaje. Puede ser el Goya de Los fusilamientos del 3 de mayo o el Picasso del Guernica. O Frida Khalo hablando de sí misma:

Luego hay artistas que se pueden considerar una suma combinatoria de dos de estas tres acepciones que propongo como, por ejemplo, Mondrian, que podría ser a la vez autoestético y moralizante, dado que su pintura tiene detrás toda una filosofía estética:

No sé, esto es sólo una teoría. No es una tesis ni un trabajo serio, es el producto de charlas con colegas y amigos que me ha llevado a estas conclusiones. Estaría bien que opinaseis y me desmontarais el tinglado si procede, jejeje…
miércoles, 27 de mayo de 2009
12 maneras...

viernes, 22 de mayo de 2009
viernes, 15 de mayo de 2009
FICC

jueves, 14 de mayo de 2009
Controlaclub

domingo, 10 de mayo de 2009
Toda una gama de grises

miércoles, 22 de abril de 2009
Palanqueemos

Os recomiendo especialmente el nuevo número de La Palanca de Cambio, el 11 ya. Esta ciberrevista se está haciendo mayor y me llena de orgullo y satisfacción (leer con voz de rey) pertenecer a ella; ha quedado un número muy interesante.^_*
sábado, 18 de abril de 2009
Derecho a réplica
Norman Rockwell "Le connoisseur" de 1962Recientemente estoy encontrando muchos ejemplos de debates acerca de un tema que tocamos con frecuencia aquí, el tema del Aarte (ya sabéis, la mayúscula o minúscula es cosa de cada cual).
El último en el diario Público donde Rafael Reig opina acerca de qué considera el arte o no:
DERECHO A RÉPLICA (12/4/09) : blogs.publico.es/rafaelreig
(…) El arte funciona gracias a un núcleo de mandarines que adjudican valor a unos y se lo niegan a otros. Si se les piden explicaciones, responden con zarandajas esotéricas, condescendencia y cerrado espíritu de cuerpo: la gente corriente, la masa (en rebelión) no estamos a la altura del arte moderno, nos falta sensibilidad y educación.
(…) Como decía Ortega, ser impopular es el "destino esencial" de un arte que "divide al público entre dos clases de hombres: los que lo entienden y los que no lo entienden". Es arte para los selectos, una "sensibilidad dominada por un asco a lo humano", una pintura ante la que la masa "cocea y no entiende". Para mí, La deshumanización del arte (1925) aún explica bien este arte deportivo. "El triunfo del deporte significa la victoria de los valores de la juventud", y por eso "no hay duda: entra Europa en una etapa de puerilidad", "un tiempo de varonía y juventud", es decir. el fascismo. Ortega aseguraba que, ante estos artistas, "cabe hacer una de dos cosas: o fusilarlos o esforzarse en comprenderlos. Yo he optado resueltamente por esta segunda operación". Yo aún dudo.
Quiero apuntar algunas cosas:
En primer lugar sí, la masa tiene falta de sensibilidad y educación. No podemos pretender que nos den todo el discurso artístico pasado por la batidora, hay que aprender a masticar también.
En segundo lugar creo que “ser impopular” puede ser, tristemente, uno de los propósitos del arte actual, al menos de una parte de él. Aunque no creo que sea el fin esencial, sí creo que es preocupante la necesidad de contracorriente, de outsider de algunos artistillas actuales (no digo contracorriente en el sentido de descubrir nuevos caminos, sino en sentido de ser un chico malo porque sí; la pose, la foto y la tontería por bandera). De todo ha de haber.
En último lugar el chascarrillo del fusilamiento me parece de una gilipollez supina, así que evito el embiste.
Pero todo esto me está dando que pensar, darle a la maquinaria (que diría Vicentín) y creo que podemos dividir fundamentalmente en tres las corrientes por las que se mueve el Aarte moderno: La autoestética, la moralizante y la artesana. En un próximo post desarrollo mis desvaríos...
martes, 14 de abril de 2009
Afroyaya#3
viernes, 3 de abril de 2009
Maurizio Cattelan
El nuevo blog de Pepo (tan imprescindible como Con C de Arte) me descubre a un artista italiano llamado Maurizio Cattelan, un artista con una obra así:

Extraigo un trozo pequeño sacado de aquí (para quien quiera mayor información) para explicar un poco como concibe este artista sus obras, utilizando el impacto de la imagen como medio para denunciar o expresar algo y no como fin en sí: "Así, el escándalo que desata la obra, constituye la máscara cínica que le resta protagonismo al auténtico rostro del drama. Ninguna pieza de Cattelan ilustra mejor esta dualidad que cuando colgó del árbol más antiguo de Milán tres maniquíes de niños a tamaño natural. A pesar de la evidencia de que eran muñecos, la prensa aclaró que 'los niños estaban colgados, no ahorcados'."
Parece ser que en época de Mussolini la policía colgaba a los hijos de los comunistas para que sirvieran de ejemplo. No se me ocurre mejor manera de terminar el post que recurriendo aquí otra vez diciendo que "la moraleja de este desenlace estriba en que la ficción como soporte especulativo es un ingrediente crucial en el plato fuerte que Cattelan oferta para fanáticos y detractores."
martes, 24 de marzo de 2009
Tensando el arco

Acaso el público piensa que en las obras actuales hay trampa y cartón, que hay mucho de estafa o que también en pintura existe un mercado de negros. No sé si sería imposición de su galería o decisión del propio artista como reclamo, pero a mí me pareció que era como rebajarse al nivel de un mono de feria.
También podías encontrar pequeñas joyitas: varios Warhol, un Bacon, una escultura de Antonio López e incluso algún dibujito de Picasso o Matisse, unas obras que, perdidas en aquel maremagnum parecían decir: “¿Qué pinto yo aquí?”.
Se ha anunciado muchas veces en las últimas décadas la muerte de la pintura, pero lo cierto es que ahí sigue; aunque reivindicaciones del pasado siglo como reafirmar su carácter conceptual a través de su propio lenguaje hayan perdido todo fuelle por el camino. Lo que parece imponerse son los discursos individualistas, los estilos personales. En este sentido, los artistas que más me interesaron fueron todos virtuosos técnicos (un defecto de fábrica que nunca he logrado solventar, el simulacro de la realidad recreado de forma artesanal siempre me ha “puesto”), como los retratos hiperrealistas de Juan Francisco Casas realizados con boli Bic; o los primerísimos planos monocromáticos de Hyungkoo Kang hechos con óleo de toda la vida.
(...)Después de ver todas estas piezas se te queda un buen sabor de boca y piensas que tampoco hay tanto timo como se suele decir en los medios, que todavía hay propuestas novedosas, obras interesantes y artistas con mucha credibilidad…
Pero de pronto te giras y te de das de bruces con auténtica mierda… no, no crean que es crítica o demagogia, había auténtica mierda: una videoproyección (cuya fotografía evitaré reproducir aquí por respeto a vuestras mercedes) en la que tres truños, supongo que del propio artista, flotaban dando vueltas en una letrina. Se podrían decir muchas cosas, se puede justificar como una crítica explícita al arte institucional, a la trascendencia con que se admiran las obras por el solo hecho de ubicarse en un museo, una denuncia de la decadencia del arte de galería… el viejo discurso ya manido de Piero Manzoni. Pero lo que parece es ganas de llamar la atención, y al final el artista nos está vendiendo su mierda. Además, debería depurar un poco más su técnica: le falta algo de fibra en la dieta.
Pensándolo bien, ahora comprendo por qué detrás de un stand había un tubo rojo pegado a la pared, con varios rollos de papel higiénico. Podría haber pasado por una obra más… pero su cometido era puramente funcional: había mucha mierda."
miércoles, 11 de marzo de 2009
Afroyaya 2


Así que ya sabes: aparca tu coche y camina, es más sano... ^_*


