
miércoles, 27 de mayo de 2009
12 maneras...

viernes, 22 de mayo de 2009
viernes, 15 de mayo de 2009
FICC

jueves, 14 de mayo de 2009
Controlaclub

domingo, 10 de mayo de 2009
Toda una gama de grises

miércoles, 22 de abril de 2009
Palanqueemos

Os recomiendo especialmente el nuevo número de La Palanca de Cambio, el 11 ya. Esta ciberrevista se está haciendo mayor y me llena de orgullo y satisfacción (leer con voz de rey) pertenecer a ella; ha quedado un número muy interesante.^_*
sábado, 18 de abril de 2009
Derecho a réplica
Norman Rockwell "Le connoisseur" de 1962Recientemente estoy encontrando muchos ejemplos de debates acerca de un tema que tocamos con frecuencia aquí, el tema del Aarte (ya sabéis, la mayúscula o minúscula es cosa de cada cual).
El último en el diario Público donde Rafael Reig opina acerca de qué considera el arte o no:
DERECHO A RÉPLICA (12/4/09) : blogs.publico.es/rafaelreig
(…) El arte funciona gracias a un núcleo de mandarines que adjudican valor a unos y se lo niegan a otros. Si se les piden explicaciones, responden con zarandajas esotéricas, condescendencia y cerrado espíritu de cuerpo: la gente corriente, la masa (en rebelión) no estamos a la altura del arte moderno, nos falta sensibilidad y educación.
(…) Como decía Ortega, ser impopular es el "destino esencial" de un arte que "divide al público entre dos clases de hombres: los que lo entienden y los que no lo entienden". Es arte para los selectos, una "sensibilidad dominada por un asco a lo humano", una pintura ante la que la masa "cocea y no entiende". Para mí, La deshumanización del arte (1925) aún explica bien este arte deportivo. "El triunfo del deporte significa la victoria de los valores de la juventud", y por eso "no hay duda: entra Europa en una etapa de puerilidad", "un tiempo de varonía y juventud", es decir. el fascismo. Ortega aseguraba que, ante estos artistas, "cabe hacer una de dos cosas: o fusilarlos o esforzarse en comprenderlos. Yo he optado resueltamente por esta segunda operación". Yo aún dudo.
Quiero apuntar algunas cosas:
En primer lugar sí, la masa tiene falta de sensibilidad y educación. No podemos pretender que nos den todo el discurso artístico pasado por la batidora, hay que aprender a masticar también.
En segundo lugar creo que “ser impopular” puede ser, tristemente, uno de los propósitos del arte actual, al menos de una parte de él. Aunque no creo que sea el fin esencial, sí creo que es preocupante la necesidad de contracorriente, de outsider de algunos artistillas actuales (no digo contracorriente en el sentido de descubrir nuevos caminos, sino en sentido de ser un chico malo porque sí; la pose, la foto y la tontería por bandera). De todo ha de haber.
En último lugar el chascarrillo del fusilamiento me parece de una gilipollez supina, así que evito el embiste.
Pero todo esto me está dando que pensar, darle a la maquinaria (que diría Vicentín) y creo que podemos dividir fundamentalmente en tres las corrientes por las que se mueve el Aarte moderno: La autoestética, la moralizante y la artesana. En un próximo post desarrollo mis desvaríos...
martes, 14 de abril de 2009
Afroyaya#3
viernes, 3 de abril de 2009
Maurizio Cattelan
El nuevo blog de Pepo (tan imprescindible como Con C de Arte) me descubre a un artista italiano llamado Maurizio Cattelan, un artista con una obra así:

Extraigo un trozo pequeño sacado de aquí (para quien quiera mayor información) para explicar un poco como concibe este artista sus obras, utilizando el impacto de la imagen como medio para denunciar o expresar algo y no como fin en sí: "Así, el escándalo que desata la obra, constituye la máscara cínica que le resta protagonismo al auténtico rostro del drama. Ninguna pieza de Cattelan ilustra mejor esta dualidad que cuando colgó del árbol más antiguo de Milán tres maniquíes de niños a tamaño natural. A pesar de la evidencia de que eran muñecos, la prensa aclaró que 'los niños estaban colgados, no ahorcados'."
Parece ser que en época de Mussolini la policía colgaba a los hijos de los comunistas para que sirvieran de ejemplo. No se me ocurre mejor manera de terminar el post que recurriendo aquí otra vez diciendo que "la moraleja de este desenlace estriba en que la ficción como soporte especulativo es un ingrediente crucial en el plato fuerte que Cattelan oferta para fanáticos y detractores."
martes, 24 de marzo de 2009
Tensando el arco

Acaso el público piensa que en las obras actuales hay trampa y cartón, que hay mucho de estafa o que también en pintura existe un mercado de negros. No sé si sería imposición de su galería o decisión del propio artista como reclamo, pero a mí me pareció que era como rebajarse al nivel de un mono de feria.
También podías encontrar pequeñas joyitas: varios Warhol, un Bacon, una escultura de Antonio López e incluso algún dibujito de Picasso o Matisse, unas obras que, perdidas en aquel maremagnum parecían decir: “¿Qué pinto yo aquí?”.
Se ha anunciado muchas veces en las últimas décadas la muerte de la pintura, pero lo cierto es que ahí sigue; aunque reivindicaciones del pasado siglo como reafirmar su carácter conceptual a través de su propio lenguaje hayan perdido todo fuelle por el camino. Lo que parece imponerse son los discursos individualistas, los estilos personales. En este sentido, los artistas que más me interesaron fueron todos virtuosos técnicos (un defecto de fábrica que nunca he logrado solventar, el simulacro de la realidad recreado de forma artesanal siempre me ha “puesto”), como los retratos hiperrealistas de Juan Francisco Casas realizados con boli Bic; o los primerísimos planos monocromáticos de Hyungkoo Kang hechos con óleo de toda la vida.
(...)Después de ver todas estas piezas se te queda un buen sabor de boca y piensas que tampoco hay tanto timo como se suele decir en los medios, que todavía hay propuestas novedosas, obras interesantes y artistas con mucha credibilidad…
Pero de pronto te giras y te de das de bruces con auténtica mierda… no, no crean que es crítica o demagogia, había auténtica mierda: una videoproyección (cuya fotografía evitaré reproducir aquí por respeto a vuestras mercedes) en la que tres truños, supongo que del propio artista, flotaban dando vueltas en una letrina. Se podrían decir muchas cosas, se puede justificar como una crítica explícita al arte institucional, a la trascendencia con que se admiran las obras por el solo hecho de ubicarse en un museo, una denuncia de la decadencia del arte de galería… el viejo discurso ya manido de Piero Manzoni. Pero lo que parece es ganas de llamar la atención, y al final el artista nos está vendiendo su mierda. Además, debería depurar un poco más su técnica: le falta algo de fibra en la dieta.
Pensándolo bien, ahora comprendo por qué detrás de un stand había un tubo rojo pegado a la pared, con varios rollos de papel higiénico. Podría haber pasado por una obra más… pero su cometido era puramente funcional: había mucha mierda."
miércoles, 11 de marzo de 2009
Afroyaya 2

jueves, 5 de marzo de 2009
Caricatura alimenticia
jueves, 26 de febrero de 2009
Escrito en el Aire."Careta"
"Pertenezco al género mayoritario de los que no se sienten muy cómodos ante los experimentos artísticos. Comprendo que el Arte ha de evolucionar,porque, de lo contrario, ahora estaríamos pintando mamuts en las paredes con spray, pero me siento muchas veces desconcertado e intento distanciarme para poder distinguir la obra de Arte de la ocurrencia. Colocar unos billetes de metro usados, sin orden aparente, sobre una plancha en el suelo es una ocurrencia, pero a mí me dijeron que era una obra de arte. Con esto sucede como con los homeópatas, que los hay buenos, los hay regulares y los hay charlatanes. El tiempo sedimenta los entusiasmos, filtra las sorpresas y separa el valor intrínseco de las relaciones públicas añadidas. El Arte es también dinero, no lo olvidemos, y la cotización de las firmas, como la cotización de las piedras preciosas, está sujeta a tanta presión como controles. Con esto, como con casi todo, hay una receta segura que viene del resultado de aplicar el sentido común: te llega o no te llega, te emociona o no, te gusta o te resulta indiferente. Hay osados que se ríen, pretenciosos, de todo lo que no sea un bodegón clásico, y papanatas que se extasían ante un trozo de plástico colgado del techo. En el fondo, hay un diálogo entre lo que un hombre ha hecho y lo que le suscita a otro que lo contempla. Nada más. En medio hay un mercado, unos intereses, una promoción y una publicidad, y una crítica, que se ha equivocado con tanta frecuencia como el público. Y mucho miedo a quedar como un cateto. Pero el mayor cateto es el que quiere pasar por que no lo es, y comete el peor de los engaños que consiste en engañarse a sí mismo para engañar a los demás.
Luis del Val. "
martes, 17 de febrero de 2009
Afroyaya

martes, 10 de febrero de 2009
Leonore



