miércoles, 11 de agosto de 2010

Cantabria (y Altamira)







Unos días de agosto en Cantabria sientan fenomenal. Temperaturas agradables, playa, montaña y gente maravillosa...


En Santillana del Mar están las cuevas de Altamira, la "capilla sixtina" del Arte rupestre. La foto de aquí abajo muestra la entrada a las cuevas originales, que no son visitables, como sabéis.

No había ningún indicador para acercarse allí, tampoco es que se viera nada más allá que la foto, pero supongo que acercarse impregna un poco el espíritu. La mayoría de la gente se acercaba directamente al museo, un edificio moderno, muy bien organizado. En su interior hay una réplica de las pinturas. Muy bien realizada, pero poco impresionante. Quizá a este conjunto artístico el aura se lo da los más de 15000 años que tienen las pinturas originales, y el saber que las réplicas son de realización contemporánea me hizo quedar un poco indiferente. No me sentí conmovido, ahí no se respira historia, como en el Louvre, el Prado o la National de Londres... Bien es cierto que el ritmo de visitas estaba deteriorando el conjunto original, y había que parar el desgaste. Es una pena tener algo tan cerca y no poder acceder a ello... Pero debo reconocer que la exposición, así como los diferentes contenidos multimedia, está muy bien enfocada.
En la tienda del museo (exit trought the gift shop) vi este grabado, que pese a ser de tirada muy larga, sólo costaba 26€ y era muy bonito.

A enmarcar y a la pared. ^_*



6 comentarios:

valnouveau dijo...

bonitas fotos.
se ve muy bien el lugar, playa con montaña, que pare! yo muriéndome por unas vacaciones.

ya el sábado voy al correo a dejar tu libro.

saludos!

Lajarín dijo...

hola Val. el norte de España es impresionante, y más si eres del sur, como yo. Ver tanto verde hasta emociona :))))
gracias, en cuanto lo reciba te lo comunico

saludos!!

::::::::::::::::::::::A-Zeta (Revista abierta a participación)::::::::::::::::::::::::::::::::: dijo...

bonitas fotos.

Lajarín dijo...

gracias A-Zeta :))))

Jan dijo...

Lo de las cuevas es una pena. Lo sé porque tuve la suerte de entrar siendo crío, cuando aún se podían visitar (aunque la lista de espera sería de un año). Me pareció maravilloso y tambien me pareció fatal que hubiese gente contemporánea que hubiese dejado su huella (literalmente) en las paredes de Altamira.

Y el norte... el norte es otra historia. Esos colores y esa llovizna. Y las vacas. Tengo que volver al Camino de Santiago.

Lajarín dijo...

Ey Jan, está claro que la gente es muy zopenca y las cosas no se cuidan solas... Yo también tengo pendiente hacer el camino, aunque para mí será la primera vez... saludos :)))