jueves, 7 de enero de 2010

El Aura


Hola amig@s, después de acabar las fiestas un poco hecho yesca, empezamos año y qué mejor que hacerlo hablando de nuestro tema estrella: El Aarte. Uno de los fenómenos que han influído sobremanera en la concepción del término “Arte” ha sido la posibilidad de la reproducción. Acerca de esto encontramos aquí esta reflexión:

“ En el siglo XV el arte era patrimonio exclusivo de aquellos que acaudalados y “cultos” merecían disfrutarlo. El arte era técnica, color, pinceles y codicia. Luego llegaron las vanguardias del siglo XX, que en su afán de acercar el arte con el pueblo terminaron por alejarse más aún por incomprendidas. Más tarde, Walter Benjamín ya vaticinaba algunos cambios. La obra de arte en la época de la reproductividad técnica pierde autenticidad, pierde el aura, dice. Se reproduce masivamente, expande sus fronteras y comienza a habitar espacios, objetos y rincones nunca antes habitados. Llaveritos, remeras y cuadernos con la cara de La Gioconda. Hoy, nuevos cambios nos hacen repensar el arte, y el concepto que tenemos del mismo.”

El texto de Walter Benjamin del que habla lo tenéis aquí, muy importante para estudiantes de historia del Arte o Bellas Artes, todo un clásico, vamos. En ese artículo Benjamin reflexiona sobre el Arte en la época de la popularización de las técnicas reproductivas: fotografía, impresiones y demás. Habla del concepto de “aura” de una forma parecida a lo que sería el alma en las personas. Extraigo un fragmento representativo:

“ Incluso en la reproducción mejor acabada falta algo: el aquí y ahora de la obra de arte, su existencia irrepetible en el lugar en que se encuentra.El aquí y ahora del original constituye el concepto de su autenticidad.(…)Resumiendo todas estas deficiencias en el concepto de aura, podremos decir: en la época de la reproducción técnica de la obra de arte lo que se atrofia es el aura de ésta. “

Evidentemente el consumidor de Arte ocasional, no el profesional, cualquiera que en un momento dado compra algo para su casa, valora lo único. Esta dispuesto a pagar más por un óleo (obra única irrepetible) que por una fotografía, grabado o arte infográfico (hecho con algún programa informático). Esto no es así para el coleccionista profesional que, como hemos visto en otros post, valora para comprar quién es el autor de la obra, en una suerte de “marquismo” y estatus social, como dice Thompson en el libro del tiburón de los doce millones de dólares. Pero os lanzo dos preguntas a los visitantes fijos y ocasionales del blog:

1.- ¿Pagaríais lo mismo por un óleo que, por ejemplo, por una fotografía?

2.-Consideráis obra de Arte algo que no tiene el atributo de único? Dicho de otro modo, ¿un cuadro pintado con el Paint o Photoshop tiene la misma entidad artística que uno hecho manualmente, dejando la huella del pincel y materiales usados sobre el lienzo?

Reseteamos y empezamos 2010…Saludos ^_*

2 comentarios:

valnouveau dijo...

Yo creo que eso siempre va a ser un lío, cada "artista" va a defender su obra, yo conocí a un profe que decía que todas las obras de arte deberían tener el mismo precio.

Ahora ya a cualquiera se le dice artista, pero creo que el dadaismo, ready made entre otras son un error en el arte, pues como dices "el aura" es totalmente negro...o transparente a mi punto de vista. Pero ahí tienes también a Warhol, que convirtió el consumismo en arte, o será el arte en consumismo?
haha.

Saludos Cordiales!

Lajarín dijo...

El dadaísmo o los ready made eran necesarios en su momento. Y ya está; lo que Duchamp no podía prever era que su crítica y burla a meter en el museo cualquier cosa (por eso metió botelleros, urinarios, ruedas de bici, etc...) acabaría por consagrar ese tipo de "propuestas" artísticas. Su propio monstruo se lo comió... Y así hasta hoy... ¡¡saludos Valnouveau!!